Situación de Defensoras y Defensores de los DDHH.

Solo se visita a los enfermos graves y a Honduras la han visitado dos veces en cuatro años. Por segunda vez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, visitó a Honduras bajo el mandato de JOH, lo que es indicativo de su preocupación por lo que sucede en este país respecto a las violaciones de los derechos humanos y la falta de garantía de los mismos por parte del gobierno.

En su informe la CIDH califica de históricas  la  impunidad y la violencia, y que la impunidad   estructural   y   la   corrupción   han   erosionado   la   confianza en   las   instituciones  públicas. Por  otra  parte, señala:  “continúan  operando  los  jueces  y  fiscales  de  “jurisdicción  nacional”, quienes serían asignados por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS). La CIDH reitera la  importancia  de  que  la  normativa  que  sustenta  dicho  régimen  sea  revisada,  en  vista  de  que  en  el  mencionado consejo participan autoridades del Poder Ejecutivo y Judicial a través de una actuación conjunta, que pone en duda su independencia e imparcialidad para investigar y sancionar los casos que conocen” .

 La Comisión observa que defensoras y defensores de derechos humanos continúan enfrentando una situación de extremo riesgo debido a la permanente violencia, criminalización y difamación a  la  que  están  expuestos”.

 La CIDH constató que la mayoría  de los casos de violencia, criminalización y  difamación contra personas defensoras de derechos humanos está relacionada  con la defensa del  ambiente, la tierra  o  el territorio  frente  a  la instalación de  proyectos hidroeléctricos, mineros o  agrarios” .

Hemos preferido hacer acopio de las palabras mismas de la  CIDH en su informe in loco a Honduras, en vez de utilizar las nuestras, para dar una idea general de lo que desde afuera se percibe.

Desde dentro, estando en el día, día de los defensores y defensoras de los derechos humanos, se ha observado la multiplicación de las violaciones de los derechos humanos después del fraude electoral. La baja tolerancia de quienes detentan el poder ante los justos reclamos de la población. El uso indiscriminado  de la violencia y los gases lacrimógenos, incluso los disparos de balas mortales, por parte de la policía para dispersar cualquier manifestación de protesta popular sin importar su tamaño y su razón de ser. La saña con que lo hacen es otro elemento que han incorporado. Da la impresión que la inconformidad y la frustración que arrastra el pueblo ante la incapacidad, la falta de compromiso y  el cinismo del actual gobierno, también las arrastran policías y militares, y las canalizan ensañándose contra su mismo pueblo, ese pueblo de donde salieron para calzarse sus uniformes y al que volverán cuando sean “depurados”, pero ya sin la valentía de las dan las armas, sus uniformes y el actuar empandillados y sin pensar.

Usted puede descargar nuestro INFORME SITUACIONAL, HONDURAS 2018; haciendo click sobre la siguiente imagen: